miércoles, octubre 29, 2008

El pequeño gran paso

El texto de hoy trata sobre el primer viaje a la Luna, porque no recuerdo ninguna otra ocasión en la que hubiese tanta gente pendiente de que una persona diese el primer paso.

"Todo el mundo estaba pendiente de que Amstrong diese ese esperado primer paso, aunque realmente no ganaran nada con ello. Después estaba el compañero, que esperaba ansioso a que Amstrong, y no él, diese ese paso, no sé si por miedo o porque el protocolo imponía que así debía ser. Y por último estaba el propio Amstrong, que ansiaba más que nadie dar ese paso, pues sin duda era el que más iba a ganar haciéndolo, pero no podía hacerlo sin más.

Puede que fuera perfeccionista, o puede que le pareciera un momento demasiado importante para hacerlo sin pensárselo dos veces; pero el caso es que no podía dar aquel primer paso por la Luna sin antes soltar la frase por la que todavía se le recuerda y que sin ella, probablemente sólo se recordaría el primer paseo por la Luna como un hito más en la historia.

¿Y a mí por qué me importan tanto estas chorradas? ¿Por qué no puedo pisotear la Luna sin pensar en todo momento que decir, o cómo pisar cada asteroide por primera vez? ¿Qué hago, doy un salto? ¿Me agarro a la barandilla y doy el salto después? ¿O bajo escalón a escalón hasta pisar la Luna suavemente?

Amstrong tuvo todo el viaje para responder a todas esas preguntas, pero yo he despertado en la Luna, pues me dormí nada más despegar. Y ahora, todavía con sueño y cansado de una mala postura en la cabina, una vez más, el tiempo no juega a mi favor."

Otra pequeña metáfora fruto del aburrimiento y falta de sueño lejos del hogar. Un beso, desde Zarautz, para todas esas personas que, como yo, hayan sido astronautas alguna vez.

1 comentarios:

BOTHMAN dijo...
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