sábado, octubre 18, 2008

S.L.

Hoy os voy a contar uno de los mayores placeres que puede experimentar el ser humano. Solamente se requieren 10 minutos para difrutar de horas de placer, tranquilidad, diversión, alivio, poder... en definitiva, disfrutar de un mundo a tu medida, donde tú no sólo decides hacer lo que te venga en gana, sino que la gente a tu alrededor lo hará también. Se trata de un mundo, donde si quieres, puedes tener lo que desees, incluyendo superpoderes! Podrás volar y ver la ciudad o el campo a vista de pájaro, podrás teletransportarte exactamente a donde quieras en cada momento y tendrás el poder mental de influir en los demás para que hagan lo que tú quieras, ya sean desconocidos, familiares, amigos o incluso enemigos. A diferencia de la realidad, eres tú el que decide tu destino.

Había oido hablar del tema hace bastante tiempo, y hace poco, buscando por internet, di con un reportaje sobre ello. No estoy seguro de haberlo hecho antes, creo recordar que sí, pero siempre con límites, obstaculos que impedían disfrutar de la maravilla que supone cuando se hace como es debido. Si quieres probar, tienes que estar completamente convencido, completamente seguro de que va a ocurrir exactamente lo que tu quieres, sin ningún tipo de duda, porque si no, no funcionará.

Cuando estés seguro, entonces sólo deja volar la imaginación, piensa en algo que en condiciones normales sería imposible y hazlo, te sorprenderá el resultado. Lo puedes utilizar para hacer cosas físicamente imposibles o para cosas que siempre has querido hacer y nunca te has atrevido o no has podido conseguir. Por unas horas, sé el dueño de tu vida, sé el dueño del mundo, tu mundo.

Llegados a este punto del post, mucha gente ya sabrá de que estoy hablando. Para los demás, decir que no es ningún tipo de droga, porque si las tomas, son ellas las que deciden por tí. Tampoco se trata de una sofisticada máquina que conectándola al cerebro crea estímulos que hacen pensar que vives en otro mundo, en plan Desafío Total, Nivel 13 o Matrix. Tampoco estoy hablando de brujería... de lo que estoy hablando en este post es simplemente: soñar.

Pero hay varias formas de soñar. Están los sueños comunes, los que tenemos todas las noches varias veces, de los que muy pocas veces nos acordamos, a no ser que algo nos saque del sueño bruscamente, y en los que no tenemos la capacidad de decidir lo que va a ocurrir. Luego están las pesadillas y los sueños recurrentes, de estos si nos acordamos al despertar y tampoco somos dueños de lo que nos rodea, normalmente suele ser justo al revés, que ocurran cosas totalmente contrarias a lo que queremos. Y por último, están los sueños de los que os hablo, lo sueños lúcidos. Son los sueños en los que a pesar de estar completamente dormido, no has perdido la consciencia como ocurre con los demas sueños. Eres capaz de pensar con precisión y claridad de igual forma en que lo harías estando despierto.

No hay que confundirlo con la "visualizacion" o "soñar despierto", en la visualizacion tu imaginas cosas, situaciones, etc, siendo capaz también de cambiarlo todo a tu antojo, y viendo y sintiendo lo que te rodea casi igual que en sueños. Pero tienen diferencias importantes. Primero, eres demasiado consciente de que lo que imaginas no es real y por lo tanto no puedes engañar a los sentidos al 100%. El otro inconveniente de "soñar despierto" es que cualquier cosa puede sacarte del trance, un pequeño ruido, una pequeña brisa, cualquier cosa que sientas se mezclará con el "sueño" y te sacará de él.

No es fácil detectar si se está teniendo un sueño lúcido, ya que siempre son sueños que emulan la realidad casi a la perfección, y la mayoría de las veces no te das cuenta de que es un sueño y sigues con tu vida normal, aunque no sea tu vida cotidiana. Pero siempre hay alguna prueba o pista que puedes usar para detectarlo. Un sitio en el que no estás de forma habitual, al despertar es sabado y deberia ser miercoles, estás con alguien que en estos momentos no está en la misma ciudad que tú, etc. Una vez detectado que lo que estás viviendo no es real, el resto es fácil, porque en el momento que te das cuenta te paras y piensas: "Estoy soñando, esto no es la realidad, porque..." (la prueba de que no es real) y dices "si es un sueño puedo..." (lo que sea que quieras hacer, el limite es tu imaginación).


Cuento esto porque ayer me pasó, tenía media hora para echarme una siestecita, y no la dormí seguida porque no paraba de despertarme. Pero en un cerrar-y-abrir de ojos de unos diez minutos, me veía viviendo mi vida cotidiana, hasta que varios detalles, edificios en Bilbao que no existen o que estaba en otra ciudad, que no era ni ayer-jueves ni hoy-viernes por que no tenia que trabajar y que andaba por ahí una salmantina (o santanderina, o madrileña :P) que no debería estar. Así que paré en seco y me dije: "Vale, estoy soñando, es un sueño lúcido, en el reportaje decían que para asegurarte, simplemente, intentes volar..." y así empecé, volando por encima de la ciudad, viviéndolo como si fuera totalmente real.

Ya aprovecho para comentar un detalle que me ha llamado la atención. Estaba en un sueño lúcido, por lo que como he dicho antes podía hacer lo que quisiera e influir en los demás a mi voluntad, y en el sueño estaba una señorita a la que echo de menos... y yo, no se si por el hecho de ser consciente de que no era real o porque estaba ocupado disfrutando de sensaciones imposibles, no he hecho nada con ella (ni bueno ni malo XD), lo que, por lo menos para mí, creo es una buena noticia.

He escrito muchísimo, más de 1000 palabras, pero creo que el tema lo merece, porque, como ya he dicho al principio, es uno de los mayores placeres, dar rienda suelta a la imaginación, pero con los cinco sentidos al 100%. Realmente os lo aconsejo, hacer la prueba, buscar pistas en los sueños, echar cabezaditas cortas (de entre 5 y 20 minutos) ayuda, ya que no da tiempo a avanzar hacia el estado de inconsciencia. Un saludo y suerte!

1 comentarios:

BOTHMAN dijo...

Si yo te contara los sueños que he tenido así...
Corres el peligro de que la realidad se torne cada vez más deprimente.
Lobotomizarse uno mismo es cosa de cada uno, aunque cierto es que muchas veces se antoja como única salida.

Te veo en mis sueños, los lúcidos y los premonitorios.

΄